Cómo saber que estás saboteando tu entrenamiento

Para muchas el entrenamiento o el ejercicio es algo que conlleva un gran esfuerzo, y es que sabemos que mantenernos en formas no es algo fácil de hacer. A pesar de ser plus size, debemos mantenernos activas para tener una buena salud ya que no hemos sido bendecidas con un metabolismo rápido y furioso. Pero ¿Qué haría si te dijera que podrías estar saboteando tu entrenamiento con tu rutina actual?

Sin embargo, muchas veces somos nosotras mismas las que saboteamos nuestro entrenamiento sin saber que puede, a la larga, traernos muchos más problemas como los rebotes de peso. Por eso, estoy decidida a que conozcas las 6 maneras en que estás saboteándote para que tomes nota y mejores este aspecto de tu vida.

Cómo saber que estás saboteando tu entrenamiento

Antes de comenzar con una rutina de ejercicios es importante que sepas cuáles son los errores más comunes que haces diariamente los cuales te ayudarán a dejar el entrenamiento más temprano que tarde. Como yo pasé por lo mismo, entiendo lo difícil que es seguir con una rutina física, pero si pones un poco de empeño paso a paso lograrás la meta.

1. Decides no hacer el calentamiento

saboteando tu entrenamiento

El primer error a la hora de empezar el entrenamiento es no calentar. Ya que sin él la eficacia de nuestra rutina no será la misma, además de que es posible que sufras alguna lesión ya que tus músculos nos están lo suficientemente elásticos como para aguantar la fuerza que le coloques.

2. Te saltas las comidas

Una de las partes más esenciales para asegurarte que no estás saboteando tu entrenamiento es comer saludable, sobretodo, no saltarte las comidas.

Es necesario mantenerse con un equilibrado consumo de calorías y proteínas para que nuestro cuerpo no absorba la grasa sino más bien la elimine.

Dependiendo de cuánto sea tu entrenamiento será la cantidad de energía que debas consumir, recuerda que antes de empezar con cualquier rutina infórmate con un nutricionista y con entrenador para que trabajen en conjunto para un plan de dieta y ejercicios personalizados.

3. Entrenar en exceso

Otro error que cometemos muchas veces es entrenar en exceso, aún más si queremos ver resultados rápidamente, pero esto sólo nos traerá consecuencias negativas, ya que podríamos sufrir de fatiga y  nos veríamos en la necesidad de disminuir del rendimiento a largo plazo.

Por ejemplo, yo entreno de 40-45 minutos al día los cuales voy rotando poco a poco dependiendo de que tan ocupada esté mi agenda, pero no dejo de entrenar. Al principio es difícil, créeme, lo sé, pero cuando lo conviertes en un hábito se hace cada día más fácil, es importante trazar una meta y cumplirla y no dejar que la ansiedad atente contra ti misma.

4. Sin descanso

Este es otro error que inconscientemente cometes cuando estás saboteando tu entrenamiento.

Es necesario descansar para darle a nuestro cuerpo la recompensa que merece. No necesariamente es cuestión de comer una hamburguesa, no, sino relajarte y olvidarte del entrenamiento por un día.

Planea una ida a un spa, o visita a un masajista para que te ayude a relajar los músculos de una mejor forma.

5. Duerme todo lo que necesites

Así como los niños necesitan un tiempo estimado de sueño, nosotras también, y aún más cuando entrenamos, ya que este tiempo nuestro cuerpo lo usa para repararse al igual que nuestra mente.

Un buen sueño reparador te permitirá seguir al día siguiente con más energías y estarás dispuesta a seguir nuevamente.

6. No te distraigas

Yo sé que no es fácil llegar a la meta, pero cuando se logra la sensación es indescriptible. Es por eso que es importante que no te distraigas, no dejes que comentarios negativos te saquen de tu camino, apártalos y sigue adelante.

Ya sea que quieras bajar de peso o mantenerte es importante que sigas al pie de la letra todo lo que te propusiste y en el tiempo que quieres. No te dejes caer por la flojera o por la excusa de estar ocupada, saca tiempo para ir a ejercitarte y evita las distracciones mientras lo hagas.

Sobre todo acepta quien eres y ámate que la única que importa al final eres tú.

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